Casa de Oración Para Todos Los Pueblos
“Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.”
ISAÍAS 56:7
Fundamento
Casa de Oración nace del deseo eterno de Dios revelado en Isaías 56:7. La convicción que la sostiene es que cada hijo de Dios es templo del Espíritu Santo, y que cada hogar que abre espacio a la presencia de Cristo se convierte en territorio donde el Reino avanza aquí y ahora.
La prioridad de Casa de Oración es alinear la vida al Reino de Dios y a su justicia, reconociendo que el avance del Reino no depende de estrategias humanas, sino del gobierno de Cristo establecido en corazones obedientes.
Corazones encendidos
Que buscan primero el Reino y su justicia.
Familias fortalecidas
En la fe y en la comunión del Espíritu.
Comunidades impactadas
Por milagros, señales y prodigios.
Naciones alcanzadas
Por la gloria de Dios, sin fronteras.
Horario de Encuentros
Cada Casa de Oración sigue un modelo flexible pero definido, centrado en la adoración, la Palabra y la intercesión.
Enfoques de Reunión
Los enfoques se alternan semana a semana para evitar la rutina y mantener la frescura del encuentro.
Adoración y Encuentro
Un ambiente profundo de encuentro con la presencia de Dios, donde la adoración abre camino a la intercesión, las peticiones y la declaración de decretos bíblicos.
Palabra de Vida
El espacio dedicado a la enseñanza y la aplicación práctica de la Escritura.
Semillas del Reino
El enfoque dirigido a sembrar visión, identidad y propósito en los participantes.
Casa de Oración en Familia
Tiempo de integración y actividades para el fortalecimiento de la unidad entre familias.
Cómo Funcionamos
La adoración es la columna vertebral de cada reunión.
Cristo está en el centro: no se gira en torno a un programa, sino a su presencia.
Sencillez y orden, sin rigidez, pero con un fluir claro.
Participación activa: todos pueden orar, leer y compartir.
Excelencia y cuidado, desde la puntualidad hasta la hospitalidad.
Cultura de Reino: cada Casa de Oración es territorio donde el Reino avanza aquí y ahora.
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Cada hogar que abre espacio a la presencia de Cristo se convierte en territorio donde el Reino avanza. Da el siguiente paso.
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